En la segunda mitad del siglo XX la narrativa escrita especialmente par
a lectores jóvenes tuvo un verdadero renacimiento en todo el mundo. Autores como Roald Dahl, Michael Ende o Christine Nöstlinger marcaron un cambio radical, que tardó un poco en llegar a nuestro país. No obstante, hoy ya existe toda una generación de escritores peruanos que combinan sus obras para adultos con libros dirigidos a los más jóvenes. Es el caso de Ricardo Vírhuez (Lima, 1964), quien acaba de publicar las novelas El dios araña y Nina y la casa abandonada (Pasacalle, 2010).Estas dos novelas cortas narran, de una manera ligera y con mucho sentido del humor, las aventuras de grupos de adolescentes que tienen que enfrentar a temibles fuerzas sobrenaturales. En el caso de Nina y la casa abandonada son espíritus relacionados con las ruinas de una especie de correccional de menores, regentada por curas y monjas. En El dios araña, cuyas acciones se desarrollan en el Trujillo de hoy, se trata de dioses y personajes fabulosos provenientes de la mitología Mochica.
Ambos libros son lecturas atractivas para los lectores jóvenes (con peripecias sorprendentes e insólitos personajes secundarios), especialmente por el creativo uso del lenguaje coloquial propio de ellos. Acaso hay demasiada sangre y crímenes, y en cambio falte un poco de profundización en las emociones y forma de pensar de los adolescentes. Son pequeños problemas que sabemos que Ricardo Vírhuez podrá superar en sus ya anunciadas próximas entregas dentro de este género narrativo.

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